A PHP Error was encountered

Severity: Notice

Message: Undefined index: HTTP_ACCEPT_LANGUAGE

Filename: core/MY_Controller.php

Line Number: 28

Los secretos de la primera mujer que finalizó la Mallorca312 - Mallorca312
Los secretos de la primera mujer que finalizó la Mallorca312

Los secretos de la primera mujer que finalizó la Mallorca312

La mallorquina Marilena Fiol se convirtió en 2010 en la primera mujer en completar la Mallorca312. En esta entrevista nos cuenta su experiencia:

¿Cómo es la experiencia Mallorca312?

Es una experiencia que debería vivir cualquier cicloturista al que le gusten las Gran Fondo. He tenido la suerte de participar en cuatro ediciones. En el segundo año probé la Mallorca167, en la que también disfruté mucho.

La Mallorca312, por sus características (recorrido, tiempo que pasas sobre la bici, dureza, aventura, convivencia, organización...) da para muchas sensaciones, a veces encontradas, durante el transcurso del día. Además, cada año ofrece emociones nuevas, diferentes y no comparables que dependen de factores como la climatología, el estado de forma, los compañeros de ruta y la motivación. Todo ello es muy importante a la hora de disfrutar de la marcha.

¿Por qué decidiste marcarte este reto?

Me gustan los retos. En 2008 participé en la Cicloturista Lagos de Covadonga, en 2009, en la Quebrantahuesos, en la Brevet de montaña de 200 km, Ruta dels Fars de Menorca de 200 km, en 2011 en la Gran Fondo Giordana... aunque todas largas, ninguna tanto como la Mallorca312.

En el año 2010 coincidí con Xisco Lliteras, cuando se empezaba a gestar esta maravillosa marcha, en un programa de radio de Tomás Monserrat. Fui invitada a participar en el reportaje que publicaría Ciclismo a Fondo sobre la Mallorca312 y a partir de ese momento empecé a sentir que si entrenaba y me preparaba bien podría hacerla. Puedo decir que el “maravilloso culpable” a quien debo el principio de mi motivación es a Xisco, su director.

¿Te acompañaron más mujeres?

No. El primer año, fui con tres miembros de mi equipo (Unió Ciclista Alaró), entre ellos, mi marido, y a los que agradezco todo su apoyo. Siempre hemos sido pocos, pero es muy importante poder formar un grupo más numeroso con el que puedas rodar en compañía, por la ayuda mutua que ofrece, tanto física como mental.

¿Cómo viste la representación femenina en la marcha?

Con los años ha ido creciendo, se han ido animando más mujeres. Nunca he mirado cuántas se habían inscrito, pero las podía ver en la carretera.

¿Qué destacarías del recorrido?

E.S.P.E.C.T.A.C.U.L.A.R. No está bien que lo diga yo, porque soy mallorquina y estoy enamorada de mi “roqueta”, pero creo que todos los participantes piensan como yo. El recorrido tiene de todo, montaña para los escaladores, llano para quien disfruta rodando y un paisaje inigualable, con mar y montaña. Lo más destacable de Mallorca es que en 312 km puedes acumular una cantidad de fotografía en tu retina, tan diversa como pintoresca y eso no se puede decir de muchas otras marchas cicloturistas.

¿Y del ambiente?

El ambiente en la salida te pone los pelos de punta y te prepara para emprender la aventura. La llegada te hace sentir un ganador aunque llegues el último.

Durante la marcha se siente el compañerismo, se comparte todo. Si tienes la suerte de rodar con el equipo de Vidaraid, obtienes una dosis extra de motivación para seguir. Y, cómo no, el mejor ambientazo está en el paso por Artà.

Se habla mucho de la fiesta en el último avituallamiento en Artà, ¿qué supone encontrarse ese ambiente después de tantos kilómetros recorridos?

Claro, cada avituallamiento es como una mini meta y da que hablar. Vas acumulando kilómetros hasta llegar al siguiente y así hasta llegar a Artà, que es como el anuncio de que el reto que te has propuesto está por acabar, sientes que has conseguido casi tu objetivo y allí te reciben como en una meta. Tiene mucho valor, porque los vecinos de Artà aguantan ahí todo el día para animarnos y darnos esa inyección de adrenalina que nos hace falta para no parar hasta meta.

¿Tu mejor recuerdo de aquel día?

Tengo muchos. El primer año, sufrí mucho para llegar. Era el mes de junio, hacía mucho calor y los pies quemaban, pero me han quedado dos bonitos recuerdos de entonces. Primero, el apoyo de mis compañeros, sin los cuales no lo hubiese logrado. Y segundo, escuchar al speaker decir mi nombre al entrar en meta y saber que fui la única mujer en completar la vuelta a la isla. Éramos poquitas y recuerdo ver a una en la Sierra bajar de la bici y subirse al coche, otra quedarse en Calvià, otra en Cap Blanc...y empecé a creer que la próxima sería yo. Te pasan mil cosas por la cabeza durante tantas horas sobre la bici, siendo el aspecto mental algo que también hay que entrenar. Cuando me dolía la espalda o me quemaban los pies, pensaba que el dolor desaparecería y sólo tenía en mente llegar a meta.

¿Cómo es tu entrenamiento y preparación diaria?

No me obsesiono con eso, aunque es verdad que hay que estar preparado al menos para evitar lesionarse. Con  mis compañeros trabajamos sobre todo el fondo.

¿Hiciste algún trabajo específico previo a la Mallorca312?

Sí, añadí más kilómetros de lo habitual y más montaña a mis salidas en bici.

¿Animarías a las mujeres a que se sumasen al reto?

Claro que sí, animaría a cualquier persona que quisiera problarlo, independientemente del sexo, aconsejándole siempre que se prepare para disfrutar.